Esta entrada no pretende recomendar una película, tampoco elogiarla ni criticarla, es simplemente un punto de vista muy personal y, si después de leer esto, ustedes deciden verla, es bueno que sepan que no es una película agradable a la vista, de hecho se nota que no intenta serlo. La propuesta del director, Edmund Elias Merhige es en blanco y negro, da la apariencia de una película antigua, vieja, desenfocada, la técnica es cuadro a cuadro (20 cuadros por segundo, no es que sea un experto en cine, lo leí, jejeje) con toques en negativos y granulado que crean una atmósfera totalmente pesada y tétrica, es muy escasa de sonido, muy poco se escucha, solo ruidos repetitivos que te hacen pensar en un lugar en abandono y desolación. Por todo esto la película te reta a que la veas y al mismo tiempo la entiendas, la paciencia estará a prueba en todo momento no solo por las técnicas usadas, si no por lo grotesco de las escenas. Para serles sincero, es algo de los más pesado que he visto en cuanto a cine se refiere y si no es por los nombres de los personajes que aparecen al final estaría perdido! Estos te dan una idea de lo que se quiere transmitir, se refiere a la creación y destrucción del mundo (ojo! No es una película religiosa) pero la verdad lo muestran de una manera muy cruda, de hecho, cada quien se puede formar su propia idea de la película.
Bien, pues si les gana el morbo, aquí la tienen, eso si, no esperen balazos ni swarchzeneggeradas eh? Ya les dije lo que viene! Ahi nos vic´drios!
No mames, pero no se ven pelos ni nada,
ResponderEliminarAdemas toda la peli se oye un grillito
jajajaja, simón lalitro, se me pasó decir lo del grillo, jajaja
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