Todo estaba dispuesto! Mi amigo me había hablado tan mal del campamento en el que viviría, lejos de la ciudad, en medio del desierto, lleno de polvo y alimañas, rodeado de personas de quien sabe que comportamientos, que yo ya iba preparado mentalmente.
Cuando vine aquí la primera vez fue por avión, mi amigo Roberto vino conmigo para instalarme y decirme como sería mi trabajo en la maderería, volamos de Chihuahua a Guadalajara, muy bonito por cierto y que bien se come ahi, al día siguiente volamos a San José del Cabo. Los Cabos son dos ciudades, San Jose del Cabo y Cabo San Lucas, están como a 20 minutos una de la otra y se va y se viene por la Carretera Transpeninsular, el aeropuerto está en San Jose, ahi nos recogió el hermano de mi amigo, César, junto con otro amigo de él, Adrián. En el camino todavía me seguían monsergando "Cómo es posible que estés tu aquí? Tan finito que eres, si aguantarás?" era el tema, pero yo ya iba preparado. En el trayecto, Adrián me venía diciendo todo lo contrario a lo que me habían platicado, saliendo del aeropuerto solo ves cactus y más cactus, pero algo mágico de este lugar es eso, en un abrir y cerrar de ojos puedes dejar de ver la sequía entre amarillenta y café del desierto para sorprenderte con un profundo azul turquesa, tan inmenso e infinito...el mar!
Adrián me decía "No es tan malo! Ahorita vas a ver que bien se ve el mar!" y esque la Transpeninsular de San José a San Lucas y viceversa, corre a orilla del mar. De un lado el mar con sus hoteles de lujo y del otro, campos de golf y zonas habitacionales muy exclusivas. Dicho y hecho! Cuando vi todo esto pensé "No va a ser tan malo!".
De pronto, llegamos a un crucero en el que tan solo en una vuelta cambiaría todo el panorama! Oh por Dios! Cada que avanzabamos era peor, y peor! Los cactus retomaron el paisaje, gatuños y casas de cartón, "Mira!" me dijo Roberto, "Todas estás personas van a ser tus clientes, bienvenido a Las Invasiones!" , ???!!! Las invasiones? Qué demonios era eso? Bueno, las invasiones son terrenos invadidos por gente que se adueña del lugar para que cuando alguna autoridad venga y los quite por alguna causa, los reubique! Que huevotes tan azules no? Total, que ahora si empecé a creer en lo malo que sería, ni hablar.
Lo que yo hice luego luego fue contar los minutos desde que dejé de ver el hermoso paisaje de la playa y el mar, hasta que llegaramos al campamento, jejeje, pasaron tan solo 18 minutos, estaba a 18 minutos del mar!! Además, estaban trabajando en la pavimentación del camino sobre el que está el campamento ( hoy por hoy está muy cambiado desde que llegué, pero no deja de ser un campamento! ) asi que tendría un acceso más rápido!
Llegamos a la maderería, ahora viviría en un motorhome, el cual no tenía teléfono ni internet, claro que hice algo al respecto! Pero eso se los platicaré en otro post...

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